28 de noviembre de 2022

Fimosis y circuncisión

 ¡Buenas tardes, amigos! 

Hoy vengo a hablaros de la fimosis, una patología, y la circuncisión, por lo general su solución aunque se utiliza en más contextos. Supongo que habréis oído hablar de estos términos alguna vez. Yo, personalmente, nunca he tenido muy claro en qué consisten por mucho que me lo hayan repetido, así que hoy vais a aprender tanto vosotros como yo.

¡Comencemos! 


La fimosis es una estrechez del orificio del prepucio que impide que se retraiga sobre el glande. Al nacer, prácticamente todos los niños tienen fimosis, pues lo habitual es nacer con el prepucio y el glande fusionados, de forma que no se pueda retraer completamente. Con el paso de los años y hasta la pubertad, el glande y el prepucio van desarrollándose por separado. Lo normal es que desaparezca sobre los tres o cuatro años. Sin embargo, esto no siempre sucede.

Existen dos tipos de fimosis:

  • Primaria o congénita: la que aparece con el nacimiento y suele remediarse por sí sola.
  • Secundaria o patológica: provocada por factores externos .
Esos factores externos o causas de la fimosis serán:

  • Prepucio estrecho en comparación al tamaño del glande
  • Adherencias entre prepucio y glande, generalmente por falta de higiene o restos de suciedad que se acumulan e impiden el deslizamiento de la piel
  • Frenillo corto o inexistente. El frenillo es un tejido elástico que une el glande con el prepucio, como si de un "tope" se tratase.
  • Balanitis: inflamación del glande, que hace quedar al prepucio de manera demasiado apretada. Este es un importante factor carcinógeno.
  • Liquenificación de la piel: básicamente aparece una parte del tejido blanquecina debido a la presencia de un liquen, dificultando la retracción.

La fimosis no tiene por qué dar problemas, hasta que empiecen a presentarse síntomas tales como:

  • Dolor en las relaciones sexuales
  • Problemas a la hora de orinar o eyacular
  • Dolor al retraerse la piel en general
  • Infección debido a la incapacidad de echar la piel para atrás y mantener una higiene adecuada
  • Fisuras o heridas en la piel por la fricción del prepucio
No existen muchas maneras de prevenir la fimosis, pero lo más recomendable es acostumbrarse a retraer la piel delicadamente desde pequeños al orinar o ducharnos.

La cirugía por excelencia en caso de que la fimosis no consiga curarse por sí sola será la circuncisión. 
La circuncisión es una intervención quirúrgica en la que se elimina el prepucio, dejando el glande al descubierto. En algunos lugares como Estados Unidos, o en familias que siguen la religión judía o islámica, se hace por sistema tras nacer el niño; es una tradición.
La circuncisión a esta edad presenta ciertas ventajas. Ahorra el riesgo de padecer fimosis, además de ayudar a contraer menos infecciones urinarias o sexuales y facilitar la higiene del glande. Sin embargo, también presenta ciertas desventajas. El prepucio puede acortarse de más, o puede volver a unirse a la punta del pene con el paso del tiempo. Aún así, es una operación relativamente sencilla.




¿Qué conclusiones habéis sacado? ¿Estaríais a favor de realizarle la circuncisión a vuestro hijo al nacer? ¡Contadme vuestras opiniones!

Bibliografía:











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