¡BUENOS DÍAS!
Hoy vamos a hablar de la salud de nuestro sistema reproductivo, algo de lo que a veces nos olvidamos bastante pero que en un futuro puede darnos mucho la lata.
En esta entrada va a tocar hablar de la infertilidad masculina, y otro día trataremos el tema de la femenina. Queremos dejar claro, en primer lugar, que nuestra intención no es hablar de alteraciones congénitas o malformaciones, de las que no somos culpables, que puedan impedirnos tener hijos. Nuestro objetivo es concienciar acerca de los principales hábitos modificables que algunos de nosotros podríamos estar llevando o haber llevado a cabo alguna vez en nuestra vida sin pensar en cómo nos afectan.
¡¡¡¡Así que, allá vamos!!!!